miércoles, octubre 04, 2006

MANIFIESTOS REIVINDICATIVOS DE CONCEJU EN DEFENSA DE NUESTRA NACIÓN

CANTABRIA SE VENDE, CANTABRIA SE MUERE

Cantabria se vende, Cantabria se muere. Nuestro Pueblo sufre un proceso de colonización salvaje, de aculturización permanente, de proliferación de campos de golf, de proyectos de puertos deportivos, de emigración de nuestros jóvenes, del empleo precario, de la especulación urbanística,.... Este País se ha convertido en la ‘provincia cortafuegos’, en el ‘reino de la paz social’, en ‘el país de las mil maravillas’ donde nunca pasa nada, en el abanderado de un nacionalismo español rancio y caduco de la mano de un Presidente populista, folclórico y seguidista, que ha conseguido convertirnos en la “reserva espiritual del estado”.Ante este panorama, ¿qué podemos hacer desde Conceju?, simplemente trabajar en función del apoyo que obtengamos. La unión hace la fuerza y fuerza es lo que se necesita para que la voz del Pueblo Cántabro se escuche. Decía el viejo lema “que la única lucha que se pierde es la que se abandona” y abandonar es lo que muchos desean que hagamos.El próximo año 2007 se celebran nuevos comicios en nuestro País, ¿cuánto se podrá permitir Cantabria seguir sin una voz propia?, ¿cuánto seguirá aguantando la maltrecha identidad de nuestro pueblo a políticos entregados al poder central?. Démosles donde mas les duele, empecemos con las mismas condiciones de juego; que nos vean, que nos escuchen, que nos oigan, perdamos el miedo, dejemos los complejos, metamos el dedo en la llaga...

¡CÁNTABRU ALUCHA POL TU PAÍS!



28 DE JULIO, DIA NACIONAL DE CANTABRIA

Un año más la izquierda de Cantabria y Cantabrista, en el día que nuestros rectores políticos y gobernantes, rinden pleitesía a una constitución que caduca a marchas forzadas y a un Estatuto de Autonomía que en poco o nada ayuda al pueblo de Cantabria y que en absoluto recoge las aspiraciones de autogobierno de nuestros ciudadanos. En este día venimos a reclamar que las instituciones , Gobierno, Parlamento, Poder judicial,... , tengan de verdad plenas competencias que les permitan dar soluciones desde aquí a los problemas de aquí. Hoy reivindicamos el derecho de los trabajadores/as de Cantabria a dotarse de un Marco de Relaciones Laborales propio, que les ayude a superar la marginalidad y la precariedad que conlleva el sistema laboral actual. Hoy queremos denunciar que las macrocentrales térmicas que nos anuncian que hipotecan el desarrollo sostenible de Cantabria, desarrollo donde no tendrán cabida las energías limpias y renovables. Queremos que la identidad económica de Cantabria no se dilapide: queremos que nuestros bosques, prados, ganadería y pesca, contribuyan a la riqueza de Cantabria, a la creación de empleo de calidad y al mantenimiento, conservación y potenciación de nuestro medio ambiente.Queremos que no nos mareen con tanto AVE y que los más de 350 Kms. de vía que tenemos se invierta en ellos, lo suficiente para que circulen los trenes de viajeros a 160 Kms/h y que las mercancías con origen o destino para el Puerto de Santander tengan un ferrocarril tan eficaz como la autovía para su transporte. No queremos que el futuro portuario quede hipotecado por la falta de inversiones en el ferrocarril tradicional.Queremos unas instituciones que hoy más que nunca se puedan oponer a la ola de liberalismo que está convirtiendo los derechos de las personas en el gran negocio: vivienda, trabajo, salud, educación, transporte...También queremos tener otras relaciones con los pueblos del estado y europeos. No queremos cambiar Madrid por Bruselas. Queremos que en Madrid y en Bruselas se oiga y se sienta la voz de Cantabria.Las instituciones de Cantabria deben de tener el poder que los cántabros les queramos dar, pero para ello es imprescindible que tengamos el derecho a defender nuestro futuro..

¡28 DE SANTIAGU, DÍA NACIONAL!



CANTABRIA OBRERA Y NACIONALISTA

En el Conceju Nacionaliegu Cántabru (CNC) creemos que el 1º de mayo es un buen día para pensar en nuestros problemas - los de las gentes trabajadoras de Cantabria, las del estado español y las del mundo entero -, desde la cultura de izquierda de la que nos sentimos parte. Esta cultura se ha confundido frecuentemente con ganar unas pesetas más, o unos días más de vacaciones olvidando que también es - sobre todo -, la cultura de la solidaridad, de la lucha por la igualdad y la democracia para las mayorías excluidas en todos los rincones del planeta. Y más en este momento de triunfo de las políticas neoliberales, cuyas consecuencias en el terreno económico son la precariedad laboral, crecientes desigualdades sociales, formación de nuevos oligopolios empresariales y financieros, desmantelamiento del raquítico Estado del Bienestar existente, profundización en las privatizaciones y gestión privada de los servicios de garantía universal como la sanidad o la enseñanza...; en el terreno político hay un retroceso en la definición del modelo autonómico cántabro, mientras los ideólogos del neoliberalismo nos bombardean con sus recetas desde los medios de comunicación para formar una opinión política totalmente sumisa. La izquierda española no parece tener una alternativa a este programa de gobierno “conservador”, con el que se identificó en buena medida en el inmediato pasado. Para reestablecer la cultura de izquierdas CNC propone a los cántabros/as:

1. La lucha por mecanismos de regulación de la contratación laboral, eliminando de ella aspectos como las ETTs, y fortaleciendo el sistema público de pensiones.
2. La asunción por el Gubiernu Cántabru de todas las competencias en materia sanitaria, creando un auténtico Sirviciu Cántabru de Salú.
3. Contra el deterioro de la enseñanza pública, dar prioridad a la misma, abandonando paulatinamente la política de conciertos.
4. Acabar con la especulación del suelo (Lei cántabra del suelu) y con nuestro crónico aislamiento en las comunicaciones.
5. Nuevo modelo de financiación autonómica, que garantice el futuro de Cantabria.
6. Derogación de la actual Ley de Extranjería, de talante claramente racista y fascista, y establecimiento de los mecanismos necesarios que favorezcan la integración de los inmigrantes y formación de una cultura solidaria, integradora y tolerante que sirva de base para combatir las actitudes fascistas que desde el gobierno racista español se están fomentando entre la sociedad. 7. La lucha por el reconocimiento de los derechos democráticos y nacionales de nuestro pueblo entre los que se encuentran el derecho a la soberanía y la autodeterminación. Para los/as nacionaliegos/as cántabros, se trata en definitiva de poner patas arriba el actual modelo imperante en el campo social y en el modelo de Nación Cántabra que cercena el Estado autonómico.

¡Viva el 1º de mayo! ¡Viva la clase trabajadora! ¡Cantabria libre y socialista! ¡Cantabria de principio a fin!


COMPLICIDAD Y FARSA EN EL DETERIORO DEL AUTOGOBIERNO

Las esferas de decisión política ligadas se han definido marcha de la Autónoma de Cantabria, ineficacia y por el descrédito y desarme al que han llevado al País. La representación política mayoritaria de la sociedad cántabra, del conjunto de las clases sociales de nuestra Comunidad, han recaído en las dos modalidades de la derecha centralista (liberal-conservadora y liberal-progresista), victoriosas, respectivamente desde 1982, en las elecciones autonómicas y estatales.El PSOE, partido sustentador del Gobierno del Estado -más allá de las coyunturas de pacto con nacionalistas conservadores- durante muchos años, no demostró sensibilidad alguna con respecto a la situación de este País. Es conocida su firme adscripción jacobina, más uniformadora que la que su vaga definición federal podría dar de sí. La nula penetración del supuesto cantabrismo político ha evitado, incluso, que el PSC-PSOE pudiera asumir ciertos ribetes de defensa de lo propio, tal como sus compañeros de Catalunya o País Vasco se empeñan en difundir. El Gobierno autónomo, controlado por los partidos históricos de la derecha conservadora central -en ocasiones con ciertas veleidades oportunistas al cantabrismo- se ha caracterizado por sus crisis permanentes. Las eternas disputas y rencillas de la derecha tradicional se han traducido en la inexistencia de programas eficaces y de equipos sólidos y cohesionados. Todo ello ha incidido en el afloramiento de los populismos electoralistas, del clientelismo político, de la lucha sórdida y descarnada por la conquista y perpetuación del poder.El desencanto por lo que la política en Cantabria lleva consigo si es una consecuencia de una inadecuación de mayor calado: la impresionante cesura habida entre la sociedad civil y la clase política que intenta aparecer como su legítima representante. Las prácticas habituales del juego político en el contexto de la democracia liberal, ocultan las necesidades estructurales y puntuales a las que ofrecer alternativas. Lo que se expresa en el panorama político del País es la carencia de un auténtico debate político de construcción cántabra. No existe por lo tanto, en clave de los representantes mayoritarios modelos coherentes y apropiados para solucionar el declive económico, para potenciar las parcelas de gestión y decisión de nuestro exiguo autogobierno, para perfilar la imagen de un País potente y próspero, que avance con decisión y sin complejos.Tan decisivo como el propio funcionamiento institucional, es la conquista de un nivel digno de autogobierno. Partiendo del innegable proceso internacionalizador que de modo centrípeto centraliza o coordina decisiones de actuación política de incidencia global, Cantabria debe potenciar su nivel competencial. La identidad soslayada, la ausencia de un proyecto cultural, se ha convertido en uno de los aspectos más devastadores de la parálisis de nuestras instituciones, y comienza a erosionar ya sensiblemente la propia identidad de nuestro País. Este Gobierno no ha creado canales públicos y estables para la conservación, promoción y difusión de los valores históricos, artísticos y culturales de Cantabria. Se carece de fórmulas de apoyo a la creación y a la investigación. No se ha modelado un clima institucional adecuado para asumir y potenciar los proyectos que, de manera dispersa y las más de la veces altruista, tratan de construir una oferta cultural allí donde la administración autonómica es un páramo. Aquí no se edita, ni se graban discos. Peor aún: parece que nuestros gobernantes no disponen de medios para proyectar nuestra creación e investigación fuera de nuestro País. Las iniciativas de este Gobierno no existen en los itinerarios culturales del estado. A tenor de estas premisas. sólo puede 1legarse a una conclusión: aquí todo se gestiona adecuadamente porque no interesa. no se difunde la realidad de nuestro pueblo, porque se ignora; se desdeña la significación histórica de autogobierno porque resulta ajena:

NO SE HACE CANTABRIA PORQUE NO SE CREE. NI SE CREYÓ NUNCA EN ELLA.

Desde el Conceju Nacionaliegu Cántabru consideramos necesaria la recuperación de un discurso que, transcurridos varios lustros desde la entrada en vigor del Estatuto de Autonomía, constituye la vigente realidad institucional de Cantabria. Cantabria es un País dotado de personalidad política e institucional como fruto de su histórico itinerario de autogobierno. La profundización y consolidación de esa realidad autonómica se encuentra indisolublemente ligada a la propia difusión de sus fundamentos históricos y culturales, a las raíces, de las señas de identidad entre la sociedad. Esa tarea está pendiente. También creemos en la naturaleza dinámica de nuestro pueblo. El trabajo de nuestros creadores e investigadores no sólo forma parte de nuestro patrimonio cultural, sino que expresa y garantiza la permanente renovación de un País que sufre múltiples quebrantos, es cierto, pero que continúa vivo. Desde el Conceju reclamamos la necesidad de madurar un proyecto cultural para Cantabria, consideramos, en primer lugar imprescindible. dotar al conjunto) de los distritos del País, de locales y medios para desarrollar las iniciativas de nuestros ciudadanos. Contemplamos la obligación de generar organismos que respalden esas ideas, y posibiliten su realización. Pensamos en potenciar y no en dirigir; en dialogar y no imponer criterios. Pensamos en crear una atmósfera de cooperación y no caer en despilfarros de gusto dudoso, arbitrarios y unilaterales. La clase política es incapaz de aportar soluciones creativas, demostrando la ruptura existente entre sus intereses y la sociedad cántabra. Se sustituye una hipotética función gestora por una parafernalia de actitudes políticas, que sólo forman referencias válidas para los diversos grupos de presión, que sustentan de hecho un poder económico en busca del enriquecimiento fácil basado en la especulación, y no en la producción. Los nacionalistas creemos que la solución a estos problemas debe venir dada, por la toma de conciencia de la poblaci6n, sobre un panorama, en el que incluso cabe pensar, que se buscan consciente o inconscientemente salidas disgregadoras para la autonomía cántabra. Es de esta sociedad sometida al desencanto y desarticula da por la incapacidad de sus instituciones, de donde debe surgir la respuesta. mediante la acción cívica y la critica decidida. En este sentido, el Conceju pretende ser un espacio abierto y aglutinador de criterios alternativos, inexistentes hasta ahora. Este País carece de proyecto, y por lo tanto de voz. pero no carece de futuro. Debemos dejar de estar ausentes de los centros de decisión. marginados en d debates que afectan a nuestro futuro, cada vez más periféricos, más insulares en tierra firme.Tenemos que retomar las riendas de nuestro futuro, arrebatárselas a quienes las detentan ya sean especuladores o los pretendidos liquidadores de nuestra propia identidad, y establecer de manera autónoma, democrática y solidaria, las condiciones para el desarrollo de sus propios proyectos políticos, empresariales o culturales.